martes, 22 de noviembre de 2011

UNOS CUANTOS INGREDIENTES POEMÁTICOS


“P”: Una “I” que aguza el oído.
“T”: Una cruz que ha perdido la cabeza.
Entre la “P” y la “T”, una -P-uer-T-a.
Tras ella, un escritorio.
En él, dos “P” y dos “T”:
-P-a-P-el   
-T-in-T-a.
La pregunta es: ¿Cuándo comenzaré a escribir?
¿Cuándo pensar la primera letra? ¿Cuándo deducir la palabra?
¿Cuándo representar el código grafológico?
Me amenazan las dos “N”: -N-u-N-ca.
Cuando estoy con alguien, porque estoy con alguien.
Cuando alguien me deja, porque alguien me deja.
Cuando sonrío al espejo, porque sonrío al espejo.
Cuando el espejo se ríe de mí, porque el espejo se ríe de mí.
Nunca escribiré… o siempre estaré escribiendo.
Mi palabra no vale nada. Yo la inventé para que me mintiera
Inventé el fantasma para que me asustase, me atenazara en la quietud
Era un pacto tramposo… Él se fió de mí, con su sábana espectral
Y yo, entonces, fingiendo ser cobarde, finalmente le derroté, traicionándole.
Él no sabía que yo iba a rebelarme… Solo cumplía con su trabajo de asustador.
…Creo que ya no querrá volver a ser contratado por mí… le debo de dar miedo.
¡Había escrito sobre su tela de muerto viviente solo porque era blanca!
Una vez perdido el miedo a la página en blanco
desaparece el temor hacia quien habita el Castillo de Canterville.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

CÓMICO-CÓSMICO

(sobre el uso de la paranomasia)

Notas de tripulación:
Agarro el hilo de lana de la luna
enhebrando la teoría de cuerdas;
introduzco la aguja en el agujero negro.

La via láctea es un paseo
por el brazo de Perseo.
Asteroides abrazan
nebulosas que abrasan…
¡Qué espectáculo!
superior a lo especulado…
¡Me espeluzno!
Desde mi nave veo nueve
Planetas como pelotas de pintura.
¡Viva!, ¡Viva!
¡Viva el Big Bang!
Satélite, siéntate
en mis rodillas
y contemos ovejas y estrellas
habladoras de esperanto,
pero hay que esperar tanto
que me vuelvo materia oscura.

Condensaciones en el cristal,
constelaciones en sus espaldas,
viajemos años luz,
que esta galaxia me asfixia;
 me entra afasia por la opresión
del casco de astronauta
y me caigo en mercurio
para carcajada de la osa menor…
Su sonrisa
son rosas
hirsutas
que insultan
al infinito
que me hace ínfimo
y llevo implícito.

Miro la nube de neutrones
y los millones de neutrinos
que se escapan.
Ya casi alcanzo el Sol,
casi solo,
me desmayo…
El viejo Heráclito
por fin hierático.
Aterrizaje justo,
(tan lejos de Houston)
arropado por
las sabanas sobadas
de mi universo.

antonio Ferreira 2011

AUTORRETRATO (ROBOT) HACIENDO EL PINO CON EL CUERPO DEL Dr. STRANGELOVE.

- Pies tarantinescos.
- Uña del dedo gordo de Boiffard.
- Rodillas sociales de Lewinsky.
- Piernas de Kerouac medieval.
- Testículos Chapman.
- Polla anti-Winkelmann.
- Semen de Windows.
- Espermatozoides de Hiroshima y Nagasaki.
- Vagina de barbie.
- Culo de Ikea.
- Ano de Manzoni.
- Columna vertebral de Trajano.
- Torso de Nebreda.
- Abdominales de Orson Welles.
- Vísceras de Cronenberg.
- Pulmones de Camel.
- Corazón acelerado de Edgar Poe.
- Tetas de cuadro de Apeles.
- Brazos del muro de Berlín después del 89.
- Manos del pintor de McCarthy.
- Dedos de premio Nobel de medicina.
- Cuello de máquina de Tinguely.
- Boca de Nauman.
- Labios de códice Voynich.
- Dientes del dentista.
- Lengua de MDMA.
- Paladar de Coca-Cola.
- Garganta de Bukowski.
- Flemas de Flanagan.
- Fosas nasales de Sylvia Plath con el horno encendido.        
- Respiración de M-30.
- Ojo de Bataille.
- Mirada anti-Greenberg.
- Gafas de W.S. Burroughs.
- Oreja de Stelarc.
- Peinado de Lynch.
- Despeinado de Artaud.
- Gesto de Eisenstein.
- Actitud de Godot.
- Sangre de Sade.
- Memoria de Plinio el Viejo.
- Memoria de Pescanova.
- Cerebro del Dr. Strangelove.
- Pensamiento de Antonio...
                                                                    ANTONIO FERREIRA 2011

miércoles, 9 de noviembre de 2011

No estoy

No estoy



Primero es necesario
olvidar tu vida de caballo percherón:
me levanto del ordenador
y me refugio para escribir en la mesa de la cocina,
en compañía de tazas, vasos y algún cazo.
Mientras ellos secan bocabajo en el escurridor
huyo del papel por pequeños senderos
donde es posible vivir distraída,
como bien sabe esa fila de cacharros
que espera, en alegre desorden de tamaños,
el próximo proyecto de comida.


                       

Los Miro




Los miro


Una mujer mayor que ha comprado un sacapuntas.
El chico que madruga y viene en autobús.
Dos amigos del colegio que vuelven a sentarse juntos.
Una rusa que no habla español.
La chica que nunca ha dibujado.
El alto que no se quita el abrigo.
Francisco Javier, negro guineano.
El que es mayor que yo y nunca está conforme con su nota.
Esas personas son el grupo F, que hoy hace el examen.


                                 Beatriz Fernández